La espera es la suerte de los ojos que han vivido en la dirección del sol, es la gran cantidad de manos que se han planteado hasta el cielo, una parte de los corazones que tienen, como las alas de las palomas 'ensangrentados, golpeados y palpitaba en la infinidad de enrojecimiento perpetua. Los que están a la espera de la llegada de la amada son los hijos locos de la azucena de la existencia: son los amantes de la quema de corazón que han empapado en los labios cantando, sino que son los que con todo su corazón y el alma se volvió el rostro hacia el cielo orar por y en espera de la reaparición de la guía de la nación. Ellos son los que esperan acariciado y entusiasmo y cogió energía para pensar en ir y seguir adelante, no de quedarse y que se retrasan. Es sólo por pisar el camino que uno no alcanza por persistente y vagancia. De hecho, en movimiento es el requisito natural de la espera, sino que conduce a la orientación y el que pasa se beneficiarán de la orientación ininterrumpida y continua.